Mitos indígenas de América

Mitos indígenas de América

Mitos y leyendas son sinónimos en el hablar común, pero cuando se trata de un trabajo sobre uno de los dos, hay que hacer una distinción para atenerse al sentido más estrecho de las palabras. Con la palabra “mito”, entonces se entiende, un cuento antiguo donde se relata la formación del mundo, del sol de la luna y de las estrellas, el nacimiento de los hombres y de los diferentes animales y plantas, gracias a la intervención de los dioses, una suma de cuentos ligados a creencias religiosas antiguas.

Estas son adaptaciones libres de algunos mitos indígenas:

El don del algodón

En los tiempos antiguos no existían las estaciones siempre era primavera y los primeros habitantes vivían felices, agradeciendo constantemente al dios del Bien las abundantes cosechas.  Mientras tanto el dios del Mal, que vivía en la oscuridad de la noche eterna, sentía crecer su rencor hacia los pobladores de la Tierra que nunca se acordaban de él, hasta que, por venganza decidió enviarle un castigo: creo el invierno, condenando así a los pobladores a vivir en el frio y en la oscuridad, sin el amparo del calor del dios del Bien.

Los pobladores no perdieron tiempo y enviaron sus representantes a suplicar la ayuda del dios del Bien.

“Ayúdanos, te lo rogamos, siempre te hemos alabados por todos tus dones y ahora estamos a punto de morir de hambre y de frío” – le suplicaron los representantes de los pobladores, al que el dios del Bien conmovido, colmó la tierra con su calor y convirtió a los representantes en flores de algodón que esparcieron sus semillas en la Tierra. Las semillas brotaron rápidamente y las plantas florecieron revelando los blancos copos de algodón. Los pobladores entonces fabricaron los telares y aprendieron a tejer el algodón para abrigarse en los inviernos que seguirían y esta fue la derrota del dios del Mal que enfurecido, hizo su último intento en contra de los pobladores, transformándose en la oruga rosada que ataca las cosechas de algodón.

(Cultura Toba – Argentina)

el don del algodon

el don del algodón

El quinto Sol

Terminada la era del cuarto Sol, con el gran diluvio que transformó a todos los humanos en peces, los dioses se reunieron para decidir quién de ellos se sacrificaría transformándose en el nuevo Sol y así permitir de nuevo la vida en la Tierra.

El ritual de la creación del Sol requería que uno de los dioses se arrojara en la hoguera del sacrificio que ellos mismos estaban preparando, pero fueron dos los que fueron escogidos y ambos aceptaron: ellos eran el rico Tucuciztécatl y el pobre Nanahuatzin. Las ofrendas del rico eran grandiosas y  las del pobre lucían paupérrimas, pero una vez lista la hoguera el rico, cuatro veces intentó arrojarse al sacrificio sin tener la suficiente valentía para lograrlo, mientras que el pobre lo logró en su primer intento, transformándose así en el quinto Sol; siguiendo este ejemplo también el rico se arrojó en la hoguera transformándose en la Luna, que desde entonces reina en nuestras noches.

(Cultura Nahua-México)

el quinto sol

el quinto sol

Sol y Luna

Para los Yanomamis el sol y la luna son varones, en constante pelea desde la antigüedad. Todo empezó cuando Luna le pidió a un hombre que fuera a buscarle leña en el bosque, el hombre accedió pero Luna no se conformó con esa cantidad de leña y lo mandó de vuelta para el bosque repetidas veces, hasta que el hombre entendió que esas eran escusas para tener la oportunidad, una vez que estuviese bien adentro de la casa de Luna de atraparlo fácilmente para matarlo y comérselo. El hombre huyó despavorido y buscó amparo en la casa de Sol; Luna lo persiguió y buscó entrar a la fuerza en la casa de Sol, pero Sol no lo permitió y ganó la pelea quemándole la cara a Luna, por eso se ven todavía esas cicatrices en la faz de la luna. Desde entonces el hombre y sus descendientes son amigos del sol y detestan a la luna que periódicamente desaparece para reunirse con sus familiares, confabulando como comerse a todos los hombres.

(Cultura Yanomami-Amazonas)

Sol y Luna

Sol y Luna

El diluvio en los Andes

En el inicio del mundo el espíritu del bien y el espíritu del mal lucharon para la supremacía. El espíritu del mal era una enorme y poderosa culebra de agua que pretendía sumergir todas las tierras para acabar con los hombres y los animales y así hizo: levantó las aguas con la fuerza de su cola inundando la tierra, sembrando muerte y destrucción. El único remedio para el espíritu del bien fue emplear su fuerza, sacudiendo la tierra, para que se elevaran las montañas: en estas montañas consiguieron  refugio los hombre y animales que habían sobrevividos, pero la lucha siguió hasta que quedaron solo dos montañas que sobresalían de las aguas, en una se resguardaron los hombres y en la otra los animales. El espíritu del bien pudo así concentrar su fuerza para protegerlos y mientras siguió la lucha, cuando subía el nivel del agua, de la misma medida subía la altura de las dos montañas, hasta que el espíritu del mal fue derrotado y los hombres y los animales volvieron a poblar la tierra después de que las aguas se retiraron.

(Cultura Mapuche-Chile-Argentina)

el diluvio en los Andes

el diluvio en los Andes

El viento Zonda

El joven Huampi se vanagloriaba de ser el mejor cazador del pueblo; todos los días se levantaba antes del amanecer para recorrer el bosque y regresaba a la aldea cargado de presas. Su madre ya le había dicho que terminaría haciendo enfurecer a la diosa Pacha Mama, porque estaba matando animales inútilmente, era un exceso de comida para la aldea, un sacrificio inútil de animales. En efecto, durante una cacería, se le apareció la diosa Pacha Mama envuelta en ráfagas de viento y le dio un ultimátum:

Huampi, no quiero volver a repetirte que esta matanza no puede seguir, las consecuencias serían fatales para tu pueblo….

Huampi, asustado, por un tiempo se limitó en la cacería, pero después volvió a lo mismo: cualquier animalito se cruzara en su camino, era abatido de inmediato sin pensar si era comestible o si ya había comida suficiente en la aldea, solo por el gusto de presumir su infalible puntería. Y así fue que llegó implacable el castigo de la diosa, un viento cálido que enloquece y que con sus ráfagas violentas levanta los techos de las chozas y destroza los cultivos; su silbido asemeja a una voz, la voz de la Pacha Mama enfurecida cuando los hombres no respetan la naturaleza.

(Cultura Huarpe-Argentina)

PachaMama y el viento Zonda

PachaMama y el viento Zonda

 Origen del colibrí

Painemilla y Painefilu eran dos jóvenes hermanas que vivían en un poblado cerca del lago Paimún hasta que Painemilla conoció a un jefe Inca que se enamoró de ella, se casaron y las hermanas se separaron porque Painemilla tuvo que marcharse para vivir en el poblado de su esposo. Al poco tiempo quedó embarazada y los sacerdotes pronosticaron que tendría unos gemelos, una hembra y un varón, con una característica singular, una hebra de oro entre sus cabellos. Cuando se acercó el tiempo del nacimiento, Painefilu viajó para acompañar a su hermana en este evento, pero el corazón de Painefilu ya no era el mismo, envidiaba a su hermana y no soportaba su felicidad al punto que cuando nacieron los gemelos, Painefilu se atrevió a esconderlos en una caja de madera que arrojó al río y presentó a su hermana dos cachorritos diciéndole que esos eran los gemelos. El marido de Painemilla estaba de viaje pero cuando regresó y se enteró del  desgraciado acontecimiento, culpó y castigó a Painemilla, echándola de su casa con los cachorros: Painemilla tuvo que sobrevivir como pudo en una cueva, sin los hijos y sin el amor de su esposo. Los gemelos pero no se ahogaron en el río como era intención de la tía; flotaron en la caja río abajo, hasta que un pescador los rescató y los adoptó. Pasó el tiempo, los gemelos crecieron y un día casualmente encontraron al padre verdadero que estaba cazando en la zona: empezaron a hablar y el jefe Inca se emocionó recordando que así tendrían que lucir sus hijos y acariciándoles el cabello en un gesto de ternura,  se dio cuenta que en las dos cabelleras estaban las hebras de oro, la marca de nacimiento de sus hijos. En seguida los gemelos fueron a vivir con el padre verdadero, pero exigieron el regreso de la madre y se encargaron del castigo de la tía: la ataron a una roca y pidieron la ayuda del Sol para incinerar Painefilu y así fue que los rayos del Sol, pasando a través de una piedra que tenía en las manos el gemelo transformaron a Painefilu en una antorcha humana. De ella quedaron solo cenizas y un pedacito de corazón que se transformó en un colibrí, el pequeño pájaro asustadizo que tiene el don de predecir la muerte.

(Cultura Mapuche-Chile, Argentina)

origen del colibrí

origen del colibrí

otros mitos en

https://oggisioggino.wordpress.com/2012/06/03/mitos-fabulas-leyendas-y-cuentos/

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