Teresa de la Parra “Las memorias de Mamá Blanca”

Teresa de la Parra “Las memorias de Mamá Blanca”

Título: “Las memorias de Mamá Blanca” novela publicada en 1929.
Autora: Teresa de la Parra, (Ana Teresa Parra Sanojo) escritora venezolana nacida en París
(París 5-10-1889; Madrid 23-04-1936).
Su primera infancia trascurre en la hacienda de Tazón, cerca de Caracas; a la muerte de su padre, su familia se residencia en España y ella completará su educación en un colegio de monjas. En 1909 regresa para Venezuela y en la realidad caraqueña de comienzos de siglo, una sociedad encerrada en rígidos principios donde el rol exclusivo de la mujer seguía siendo el de madre y esposa, empieza su actividad como escritora publicando algunos cuentos y trabajando en su primera novela “Diario de una señorita que escribió porque se fastidiaba” publicada en 1924 en París, con el título “Ifigenia”. Ya radicada en París trabaja en “Las memorias de Mamá Blanca” que serán publicadas en 1929; viaja dando conferencias en Cuba y Colombia, conferencias como “La importancia de la mujer americana durante la Colonia, la Conquista y la Independencia”, siendo reconocida como una de las principales o mejor dicho, primeras autoras latinoamericanas. Sus últimos años son condicionados por su enfermedad, la tuberculosis, que progresivamente le quita el deseo y la fuerza para continuar a escribir: entre sus proyectos nunca realizados, la biografía novelada de Simón Bolívar, una presentación de un Bolívar más familiar, que seguramente la escritora conocía bien a través de los relatos de su familia emparentada con el Libertador .
Época: La primera mitad del siglo XX, cuando para los autores americanos está ya bien definido que sus temas, ambientaciones, etc. son de origen americana. Esta época que es muy particular en Europa, siendo la época entre las dos guerras mundiales, es en Venezuela la época de la dictadura gomecista (dictadura de Juan Vicente Gómez 1908-1935) que entre otros nefastos hechos, tiene también el de haber elevado en el país, el nivel de analfabetismo hasta el 70% (el mismo Gómez era un analfabeta) pero para la literatura venezolana es un momento muy prolífico, gracias a los trabajos de José Rafael Pocaterra (Memorias de un venezolano de la decadencia 1927), Rómulo Gallegos (La trepadora 1925; Doña Bárbara 1929; Cantaclaro 1934; Canaima 1935) Julio Garmendia (La tienda de muñecos 1927), Arturo Uslar Pietri (Las lanzas coloradas 1931).
Género: Novela psicológica perteneciente a la corriente realista. Según Juan Liscano (critico venezolano) hay tres tipos de realismo en la Venezuela de la época: el “naturalista” de Pocatierra, el “idealista” de Gallegos y el “intimista” de Teresa de la Parra. https://books.google.co.ve/books?id=_nYGTRHzQycC&pg=PA36&lpg=PA36&dq=Juan+liscano+juego+y+nacion+postmodernismo+y+vanguardia&source=bl&ots=oGFiZD0QID&sig=to86n32uStr7HMg-kJSmHqkqwUM&hl=es&sa=X&ei=ECtPVa-hJ8qYgwTf_oCgCQ&ved=0CBwQ6AEwAA#v=onepage&q=Juan%20liscano%20juego%20y%20nacion%20postmodernismo%20y%20vanguardia&f=false
Tema: La infancia; el recuerdo del tiempo pasado, la nostalgia.

Las Memorias de Mamá Blanca

Las Memorias de Mamá Blanca

Resumen:
Advertencia: donde la autora explica cómo conoció a Mamá Blanca que es presentada en esta novela cómo la verdadera autora de las Memorias (recordar que todo es una ficción con ciertas bases autobiográficas) y cómo decidió publicarlas, después de haberlas heredadas, siguiendo la moda “tan en boga de publicar Memorias y Biografías cortando aquí, añadiendo allá…”.

Las Memorias: La protagonista y narradora Mamá Blanca nos relata episodios de su infancia, cuando vivía en la hacienda Piedra Azul, junto a sus padres, sus hermanas, la institutriz Evelyn y las criadas y peones de la hacienda.
Su verdadero nombre es Blanca Nieves, nombre salido de la imaginación poética de su madre y es la tercera de seis hermanitas; sus recuerdos comienzan a partir de la edad de cinco años.
Primero describe los recuerdos desagradables de su infancia que corresponden a las visitas  y al ritual de sus peinados.
Las visitas que tanto emocionaban a su mamá, eran insoportables para las hermanitas: tenían que alistarse desde temprano y no estaban acostumbradas a las atenciones y cumplidos de unos sonrientes desconocidos (la mamá las define “unas montunas”).
Peinarse, en vez, era la tortura particular de Blanca; su cabello liso era la desesperación de la mamá, pero estas largas horas transcurridas peinándose tenían su recompensa gracias a los maravillosos cuentos de su mamá.
Blanca cuenta de una pelea salvaje con mordiscos y rasguños con su hermana mayor Violeta, cuando esta la ofende llamándola “pelo liso”, la mamá intervendrá castigando Violeta, hecho inaudito que provoca una crisis de llanto en Violeta, y al rato en las demás hermanitas y por eso la mamá tendrá que levantar disimuladamente el castigo.
Después de estas anécdotas, Blanca dedicas unos capítulos de las memorias a unos personajes queridos de su infancia como el “primo Juancho”, un hombre muy culto y cordial, siempre bien recibido en Piedra Azul. Una de sus características es ser constantemente perseguido por la mala suerte cómo cuando, años más tarde, encargado de una misión diplomática en Europa, a su llegada en Londres se entera que su Gobierno ha sido derrocado y el nuevo Gobierno considera inútil su misión: el primo Juancho pero, logrará, pasando muchas privaciones, vivir tres meses en París como era su sueño.
El otro personaje de quien nos habla Blanca es Vicente Cochocho, un simple peón de Piedra Azul, pero el hombre de confianza para todos los encargos. Blanca lo considera un maestro en filosofía de la vida y en ciencias naturales; entre sus otras dotes el tocar las maracas en todos los bailes; practicar la medicina natural sin la aprobación del padre de Blanca y fabricar los ataúdes para cualquier entierro del pueblo.
Hay un contraste de orden moral entre él y la madre de Blanca ya que Vicente vive en su cabaña no con una, sino con dos concubinas. Otra persona que no aprecia Vicente es Evelyn, la institutriz; ella, mulata inglesa, nacida en Trinidad, con sus tres cuartos de sangre blanca detesta a todos los que no pertenecen a la raza blanca y no pierde ocasión para menospreciarlo con las niñas de Piedra Azul. Pero Vicente tiene otra particularidad: fuera de la hacienda es muy conocido por sus dotes guerrilleras en esa época de revoluciones y contrarrevoluciones: siempre listo para cumplir con su deber de capitán, otra cosa que no era de agrado del padre de Blanca, la cual recuerda la última discusión entre los dos, antes de la definitiva desaparición de Vicente.
Después de los recuerdos de las personas, siguen los recuerdos de los lugares como el trapiche y el corralón. El trapiche fue el lugar favorito de las niñitas, hasta que, por culpa de Violeta, Evelyn prohibió las visitas allá. En el corralón, en vez las niñitas iban todas las mañanas para tomarse un vaso de leche y hablar con el vaquero Daniel, preguntándole todo sobre las vacas, que tenían nombres peculiares como las niñas (una vaca se llamaba Estrella, cómo una de las hermanitas). Blanca cuenta que Daniel tenia muy consentidas a las vacas, cantándoles durante el ordeño y nos cuenta también de cuando su padre, cansado de que Daniel lo robara sistemáticamente, lo despidió, pero este despido duró solo tres días porque las vacas rechazaron al nuevo vaquero.
El tiempo feliz en Piedra Azul se está acabando: el padre decide vender la hacienda porque tiene que repartirla con otros herederos y piensa también que sea el momento para que las niñas comiencen su educación en Caracas. Para todas ellas la mudanza es emocionante, solo que a la llegada a la ciudad se darán cuenta rápidamente que han perdido para siempre su paraíso personal: en la ciudad ya no son las princesitas de la hacienda con todas las criadas y peones a sus órdenes, son solo unas niñas que no saben cómo comportarse y tendrán que aprender las nuevas costumbres.
Estos primeros tiempos en Caracas son marcados también por la muerte de una de las hermanas, Aurora, que se enferma de sarampión recién llegada a la ciudad.
Dos años después de la mudanza, después de tanto insistir con la mamá, vuelven de visita a Piedra Azul, pero será una gran decepción: ya nada es igual, su paraíso terrenal ha sido modificado, ninguno de los lugares amados se ha salvado y para completar se enteran que Vicente que ellas no habían vuelto a ver desde la discusión con el padre, si regresó de su última misión, pero al poco tiempo murió en el monte, victima probablemente de una emboscada y su cuerpo fue destrozado por los zamuros.
De regreso las niñas concuerdan que hubiese sido mejor no haber vuelto a Piedra Azul, cómo la mamá les recuerda haber dicho repetidamente.

Personajes:
Blanca Nieves: La protagonista y narradora de “Las Memorias” que relata sus recuerdos a partir de los cinco años de edad, cuando vivía feliz en la hacienda de la familia, libre y casi salvaje, hasta que se muda para Caracas, donde tendrá que aprender costumbres más civilizadas. Nos cuenta también de su última visita a Piedra Azul, dos años después de la mudanza. Ella, en su vejez, conoce a Teresa de la Parra, y la amistad que nace entre las dos, la lleva a dejarle como legado sus memorias, como nos cuenta la verdadera autora de la novela en la Advertencia.
El padre de Blanca Nieves, don Juan Manuel:  un hombre que inspira respeto a su descendencia y que nunca fue premiado con el anhelado hijo varón.
La madre de Blanca Nieves, Carmen María : una mujer típica del siglo XIX, la imagen viva del Romanticismo, lo que podemos notar en su creatividad, casi poética a la hora de nombrar a sus hijas: Aurora, Violeta, Estrella, Rosalinda y Aura Flor.
Evelyn: la mulata inglesa, nacida en Trinidad, empleada como institutriz en Piedra Azul. Había sido contratada como enseñante de inglés, pero nunca buscará enseñarles algo de este idioma a las niñas: es la única que logra mantener cierto orden y disciplina entre las hermanitas. Es racista, no soporta a Vicente Cochocho y a un lugar popular como el trapiche: es ella que prohíbe las visitas al trapiche porque allá se pueden aprender malas palabras.
Primo Juancho: hombre culto, siempre bien recibido en la hacienda, también por Blanca (no como las demás visitas), rico de anécdotas especialmente aquellos sobre su mala suerte que le impidió tener una carrera política, acorde a su preparación intelectual.
Vicente Cochocho: Uno de los trabajadores de la hacienda “cochocho” era su apodo que deriva del nombre de un piojo tan despreciable que según la narradora, para dar con él hay que revisar las pieles y crines del ganado; pero Blanca y las demás hermanitas lo apreciaban por sus conocimientos de la naturaleza y por ser él que conseguía todo lo que se les antojara. Blanca recuerda su forma de hablar, forma que más tarde apreciará como la lengua antigua de los primeros conquistadores, que se mantuvo intacta en las poblaciones rurales.
Violeta: La hermana mayor de Blanca, con un nombre poco adecuado, porque ella no tenía nada de tímido o humilde. A diferencia de Blanca, Violeta no aprecia los fabulosos cuentos maternos: es una niña despótica, protagonista de todas las peleas que Blanca pueda recordar.

Estructura: Novela que consta de 174 páginas, dividida en nueve capítulos no enumerados más un apéndice con los “Principales venezolanismos y americanismos utilizados”.
El primer capítulo “Advertencia” no pertenece a las Memorias, siguen:
Blanca Nieves y compañía
Vienen visitas
María Moñitos subdividido en I-II-III-IV
Aquí está Primo Juancho subdividido en I-II-III-IV-V
Vicente Cochocho subdividido en I-II-III-IV-V
Se acabó trapiche
Nube de agua y Nube de Agüita subdividido en I-II-III
Aurora subdividido en I-II-III-IV
Principales venezolanismos y americanismos utilizados.
Se puede dividir la novela en las siguientes partes:
Primera parte: la Advertencia, escrita directamente por la autora.
Segunda parte: de Blanca Nieves hasta María Moñitos que son capítulos sobre la vida en general en Piedra Azul.
Tercera parte: Los personajes relevantes en Aquí está Primo Juancho y Vicente Cochocho.
Cuarta parte: Los lugares relevantes en Se acabó trapiche y Nube de agua etc.
Quinta parte: Aurora que es el capítulo de la mudanza para Caracas, de la muerte de Aurora y de una última visita a Piedra Azul.
La novela se desarrolla en la mitad del siglo XIX, mientras que la Advertencia es relativa al comienzo del siglo XX. Los acontecimientos se desarrollan principalmente en una ficticia hacienda de caña de azúcar, Piedra Azul mientras que la Advertencia y Aurora principalmente en Caracas; hay rápidas descripciones de los lugares como el trapiche y el corralón, los lugares idílicos de Piedra Azul, pero no hay la presencia del paisaje y de la naturaleza que en otros autores son muy importantes. Las referencias a la situación históricas del país son pocas pero es inevitable mencionar la inestabilidad política de la época en el retrato de los personajes de Juancho y de Vicente, involucrados en estos acontecimientos políticos.
Crítica: Leída después de Ifigenia, considero que tiene una mejor estructura que la primera que es bastante desordenada: eliminando la Advertencia, sería una novela muy agradable y de fácil lectura para los estudiantes entre primaria y secundaria, antes de enfrentarse, por ejemplo a Gallegos.

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3 respuestas a Teresa de la Parra “Las memorias de Mamá Blanca”

  1. Pingback: Las manifestaciones de la literatura en Venezuela a principio del siglo XX | Oggisioggino's Blog

  2. raul dijo:

    cual es la moraleja

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